13 HORAS CON LUCÍA HIERRO

Por Joiri Minaya

 

Captura de pantalla de la conversación original por mensajes de texto. 

Captura de pantalla de la conversación original por mensajes de texto. 

En marzo de 2015 Joiri Minaya citó a Lucía Hierro en un café de Nueva York con intención de entrevistarla. Sorprendentemente, la conversación se extendió durante casi trece horas. Ante la imposibilidad de transcribir semejante intercambio de ideas, ambas artistas decidieron mantener una conversación por mensajes de texto en teléfonos móviles con la que intentan sintetizar los temas abordados en tan productiva charla. El texto presentado aquí es una traducción y adaptación de la conversación original. 

Lucía Hierro es una artista domínico-americana que nació y creció en Washington Heights / Inwood, Nueva York. Realizó una licenciatura en Artes en el SUNY Purchase College (2010) y una maestría en la Yale School of Art (2013). En Nueva York ha exhibido en la más reciente bienal del Bronx Museum of the Arts (2015), en el Neuberger Museum, en la Norther Manhattan Arts Alliance y en Tiger Strikes Asteroid, también en la galería de arte N'Namdi de Detroit.

 

 

Creo que voy a empezar con algunas cosas generales que probablemente ya hablamos.

Te describes a ti misma como una neoyorquina, pero para mí, sobre todo en esta ciudad, hay una fuerte conciencia de uno mismo en relación con la identidad o la pertenencia a una comunidad, raza o lugar de origen específico. ¿Es esto importante para ti? 

Nueva York tiene esta sensación de un lugar en el que las personas nunca quisieron dejar atrás de dónde son, así que crearon un pequeño pedazo de casa dentro de la ciudad (Chinatown, Little Italy, etc). 

En cualquier otro sitio lo que hay es un aire de “o te adaptas o pereces”…

Entonces es importante para mí aferrarme a ese sentimiento porque de alguna manera es un homenaje a mi abuela que vino aquí entre los 60-70.

Mientras leía lo que decías, pensaba en la forma en que utilizas fotos de Instagram en tu interés de mostrar cómo las personas se auto-representan en relación a contextos donde sus voces se dejan fuera de la conversación, como en el caso de The New Yorker. Por supuesto, la necesidad de definir y controlar nuestras propias representaciones es un sentimiento universal que encontramos en el arte desde siempre, pero ¿crees que tu interés pudo haber surgido de la inmigración de tu familia, o de tu dominicanidad, en relación con este paisaje “diverso” de Nueva York? 

La idea universal es, en lo relacionado a un lugar, una parte de mi proceso de pensamiento, pero creo que simplemente se hace más particular a causa de la riquezade esta historia. 

Viví en la República Dominicana durante 3 años (octavo, noveno y décimo año de grado formativo). Recuerdo sentirme extranjera, pero me adapté. Era probablemente más difícil porque estaba en esa fase adolescente torpe. Lol.

Sí, adolescente y desplazada ciertamente suena como doble crisis, je, je. A veces me siento extranjera en ambos lugares. Sin duda, más a menudo aquí que allá, pero siento que esa proporción está cambiando cada vez que vuelvo. Pero, ¿a quién exactamente quieres representar en tu trabajo? Me dijiste que no conoces a la gente cuyas fotos de Instagram utilizas como referencia, ¿qué es lo que te llama la atención en estas fotos? Y esto también podría ser un buen lugar para abundar sobre lo que significa el New Yorker para ti, y cómo lo utilizas en tu trabajo.

Creo que los jóvenes como yo, de veinte y pico, y de color se la pasan chillin en el club o tomando selfies de esta forma celebratoria (y agregaría además que con un verdadero sentido de estilo personal)aunque es curioso todo lo que se pierde en la abstracción y qué parte de sus gestos también se mantienen a través de la abstracción. El New Yorker es una revista bougie (abreviatura de burguesía), o sea, ¡su icono es un dandy! En realidad, ese es uno de los puntos importantes que creo que olvidé mencionar la última vez que hablamos. ¿Sabes lo qué es un dandy?

Sé que es una especie de figura masculina fashionista, ¿no?

Captura de pantalla de los resultados de la búsqueda de imágenes en Google de la palabra "dandy".

Captura de pantalla de los resultados de la búsqueda de imágenes en Google de la palabra "dandy".

Sí, la cual prefiere normalmente actividades de ocio y pone un énfasis serio en la auto-representación, siempre fashion.

Pensaba en esta idea del ocio y la cultura, y que cuando los jefes de mi madre, quien fue una niñera la mayor parte de mi vida, hasta hace poco, llegasen a casa leerían esta revista que tendrían en sus casas.  Esta revista llena de referencias culturales densas. Mucha información para el disfrute de las mentes intelectuales.

Así que pensé: mis amigos son ahora empresarios jóvenes con títulos universitarios que salen a tomar cócteles de lujo en su barrio en Washington Heights o Inwood. Hablan sobre arte y música ypresumen sus atuendos. El nuevo dandy, un poco más complejo. 

Como dijo Jay Z: “como el Che Guevara con un bling, soy complejo.”

Oh, sí, la idea del dandy tiene bastante sentido y no la habías mencionado antes. Esto le da otra luz a tu trabajo.

Creo recordarte hablando del New Yorker en relación con el término “alta” cultura, con lo cual, al afirmar que dejaba fuera las representaciones de tu comunidad, implícitamente clasificaba a estas otras como “baja” cultura.  En las conversaciones anteriores sentí que querías hacer un acto de inclusión.

Pero al clasificarlo de esta forma, lo “alto” y lo “bajo”, para mí reforzaba al mismo tiempo el sistema de clasificación en sí….sin embargo, en esta conversación estoy viendo las cosas más horizontales para empezar.

Exacto.

Creo que el acto de inclusión podría ser en torno al conocimiento o atribuido al conocimiento. La inclusión es parte de ello pero no fue el único motivo.

Me and Bae,   print digital sobre fieltro, 2014.


Me and Bae, print digital sobre fieltro, 2014.

En verdad, tú misma eres una persona bien conectada socialmente que disfruta de la vida cultural de NY, osea, tus amigos son actores, músicos, dueños de bares, tu padre es uno de los principales exponentes del merengue…así que este acto de incluirte a ti misma - a través de imágenes de otras personas, pero que tienen que ver contigo -  en las representaciones del New Yorker tiene sentido.

Jaja. ¡me agarraste! 

Si, he tenido la fortuna de rodearme de personas afines.  Mi padre fue un gran ejemplo al mantener cerca a gente de su campo profesional. 

Había una serie en HBO, How to make it in America. Se trataba de estos chicos jóvenes buscándosela en Nueva York, tú sabes,  tratando de convertirse en diseñadores de moda.

La forma cómo lograron las cosas fue mayormente porque conocían a alguien que conocía a alguien. Lo que no está lejos de la experiencia de la mayoría de mis amigos que tratan de hacer algo de sí mismos en NY. 

Supongo que de lo que me di cuenta es que hay que perseguir activamente estas cosas porque no son tan fáciles de conseguir en nuestras comunidades. Cuando vi cómo la gente rica puede tener a su disponibilidad una b1andeja de plata de conexiones que vienen desde algún tatarabuelo de los que vinieron en el Mayflower, me puse como que ¡oyeeee!¡ey! 

No es justo.

Pero sí, vi a mi padre y a otros creadores rodearse de personas afines.

Lo sé. A veces me gustaría pensar que todos somos iguales, o sea, NY tiene este aire de igualdad bastante presente o por lo menos lo siento así viniendo de la República Dominicana donde la desigualdad es tan tangible y visible. En el sentido de que, como decías antes, todos podemos tener iphones, todos nos montamos en el mismo metro, puedo ir a comer al restaurante de lujo, no tan a menudo como otros, pero puedo entrar allí, puedo ir al teatro, al MoMA, ¿verdad? Y luego ves estos otros privilegios que son más complejos y te das cuenta que, pues no, no es lo mismo. Creo que en el mundo del arte hay más acceso, o al menos una ilusión de acceso. Sí, es eso, es una especie de ilusión…

Jaja.  Sí, es a partir de esa ilusión que trabajo.

Estoy pensando en este trabajo tuyo que tiene un Matisse en él y no puedo encontrar las palabras exactas para relacionarlo con este punto de la conversación, pero quiero hacer esa relación.

Oh, totalmente. Estaba con un amigo viendo unos trabajos de Matisse y pensé que Matisse pieces (piezas de Matisse)  sonaba como arte comestible, comopequeños caramelos

¡Sí! La encontré, jeje, se llama Matisse Peace (paz en inglés)

Matisse Peace,   print digital sobre fieltro, 2014.


Matisse Peace, print digital sobre fieltro, 2014.

Sí, después me decidí por Matisse Peace.

Sí, suena igual. ¡Ah, el lenguaje!

¿Cómo podemos empezar a hablar de eso? porque tú tienes algo con el lenguaje: eres bilingüe, y esto es importante para tu práctica porque hasta lo mencionas en tu declaración de artista.

¡Oh, sí, eso es cierto! Jeje.  Lo del lenguaje es gracioso porque siempre he pensado en lo intraducible. Cada vez que algún profesor de historia del arte estaba dando cátedra sobre la abstracción y de cómo trataba de capturar lo innombrable, yo sólo pensaba: “hay tantas cosas en español que nunca se van a traducir igual.” Ya se trate de chistes o cosas culturales, especialmente los refranes. 

Supongo que gran parte de todo eso, como en mis pinturas de licenciatura, lidiaba con un lenguaje visual que representaba refranes en español como “cabeza bonita aguanta halones.” Los otros de esa serie eran más sobre una narrativa. 

Algo así como cuando estás leyendo un libro infantil que tiene una imagen, y después de leer el texto la imagen cobra vida.

Cabeza Bonita Aguanta Halones,   pintura acrílica y pintura de 14 k de oro sobremadera contrachapada, 2014.


Cabeza Bonita Aguanta Halones, pintura acrílica y pintura de 14 k de oro sobremadera contrachapada, 2014.

Sí, y tus imágenes no hacen ninguna referencia directa al cuidado de niños, pero muchas de las decisiones que te llevaron a hacer tu trabajo llegaron a través de esta actividad, ya fuese como cuando conociste el New Yorker a través de las familias para las que trabajaba tu mamá, o como el fieltro que es un material que estaba presente en las casas de los niños, y ahora estás hablando de ilustraciones de libros de niños.

Jaja, sí, creo que mencioné este cuerpo de trabajo que nunca verá la luz del día tenía estas mujeres tahitianas de Gauguin en estos ambientes minimalistas / de Ikea, velando estas pequeñas manchas blancas con forma de niños pequeños.

Bueno, ahora podrían ver la luz de la imaginación de la gente que lea esto. Jejeje. Me encanta cómo estas experiencias se manifiestan en el trabajo cómo el arte muestra algo visualmente, sí, pero existe además toda esta narrativa, todos estos mitos de artistas, un trasfondo que uno no puede discernir en el trabajo pero que precede a la obra y como objeto le dan un aura, carga o energía.

Eso es un buen punto. No sé si realmente quiero hacer el trabajo específicamente sobre la experiencia de niñera, pero creo que esa experiencia se hace camino a través de él de alguna manera. 

Exacto. Bueno, viendo el fieltro como algo que hace referencia a la formación y al aprendizaje en una etapa temprana, y cómo sus figuras y los recortes son juguetones y coloridos, ¿alguna vez piensas en esta palabra tan estigmatizada en la escuela de arte, didactismo?

Sinceramente, me topé con el fieltro por primera vez en la escuela. Era una manera fácil de trabajar porque ya tenía color, nada de mezcladera, ni reguero. Pero a diferencia del papel, tenía dimensión. Me encantaba la idea de que era como de tela o peluche y que también es material para manualidades. 

El asunto es que yo odiaba que la gente pensara que mi arte era didáctico. No lo era, es sólo que la gente pedía una explicación de mi estilo y yo, honestamente, pensaba que era una estupidez. 

No es como que te estoy dando una pregunta y una respuesta concretas; espero que la gente vea el mundo a su alrededor de manera diferente, ¿no es eso lo que hace todo el arte? ¿no convertiría eso el arte en didáctico? ¡Los minimalistas escribían manifiestos! Ellos estaban vendiendo algo, ¿sabes?

Jajajaja. Bueno, sí, yo estoy a menudo atrapada entre esta idea de hacer las cosas que me gustan porque sí y el “¿qué significa?”

Toda esa carga conceptual, ¿por qué estoy haciendo el trabajo que estoy haciendo? ¿por qué tiene que hacer referencia a nada? …ugggh.

Jaja, bueno mi mentor en SUNY Purchase dijo que el arte se auto-define.

Bueno, para mí nunca hubo una sensación de que el concepto era una carga.

Y entonces cada vez que tomas una decisión dentro de la obra, la escuela de arte te enseña a preguntarte por qué.

Bueno, porque al final el pensamiento crítico artístico está muy ligado a la psicología moderna.

En verdad no es la escuela de arte, creo que es una cosa innata que nos permite procesar significado para comunicarnos. Cuando uno pone su arte ahí afuera y lo cuelga en una pared y le pide a la gente que lo observe preguntarán por qué, haya ido esa persona a una escuela de arte o no.

Exacto, mi tutor siempre hablaba sobre el ciclo de creación de significado, y como no comienza ni termina con un artista.

Su ciclo era algo como: artista hace arte / hace una pregunta / tiene un problema >  luego el arte se exhibe y el espectador trae una interpretación <= esto crea significado.

Bueno, el significado no puede comenzar ni terminar con el artista, significado es esta cosa que sucede cuando, no sé, dos personas están de acuerdo en algo, ¿no? Cuando se comunican.

Exacto. Esta idea del arte didáctico surgió como una forma de avergonzar a artistas que hablaban de política de identidad o de crítica institucional. 

En realidad, ¿no son todos los artistas maestros? Preguntamos cosas que ayudan a construir un diálogo. No sé, creo que hay algo extraño sobre la introducción de esos términos que cuestiono.

    Boyz Redux,  &nbsp;print digital sobre fieltro,&nbsp;2014.

 

Boyz Redux, print digital sobre fieltro, 2014.

Lo sé...didáctica, en el mundo del arte, es una palabra que se usa como herramienta jerárquica. Siempre es atribuida en una dirección, de alguien que supuestamente está haciendo algo “neutral” hacia alguien que, como dices, está más en esos temas particulares. Pero implica cierta superioridad como la distinción entre las artes y artesanías.

Lo que digo es que todo el arte es así.

Esto me hace pensar en Yale ¿cómo te sentiste allí, en relación con todo lo que hemos hablado recientemente?

Bueno Yale fue un lugar extraño. Tiene una larga historia, que está muy ligada a la historia del arte que conocemos de los libros de texto: Joseph Albers, Jasper Johns, Rauschenberg ....Ha dado pasos hacia el cambio, pero muy lentos y resbaladizos. Sentí que mi conversación y mi voz fueron mal entendidas en muchas ocasiones.

Tampoco tenía a nadie con quien articular mis pensamientos que supiera de lo que hablaba. Porque la experiencia americana negra no es mi experiencia y la experiencia de los inmigrantes asimilados tampoco lo es tu sabes, la segunda generación nacida en Estados Unidos o la gente que es hija de inmigrantes de los años 30 y vainas de Cuba y Puerto Rico. 

Así que mi trabajo sufrió a causa de ello. Tomé una clase de historia del arte del Caribe, pero se centró principalmente en los lugares de habla no hispana.

Sí, los discursos del “Caribe” en E.E.U.U. nos excluye (a las islas hispanoparlantes)  en su mayoría.

En República Dominicana hemos sido imprudentes con nuestra historia cultural. Y también tuvimos un dictador. Eso da paso a esta amnesia cultural que el país tiene en cuanto a los orígenes de las cosas.

Bueno, ese fue el asunto en Yale. 

Obviamente también me lo pasé super, devorando libros en la biblioteca. Leyendo mucho, yendo a conferencias a escuchar charlas de teóricos, artistas, escritores famosos. 

Aunque mayormente sentía que si eras hombre y blanco podías dejar cosas a medias y te llamaban badass y cuando eras una artista mujer de color y querías ser badass te llamaban “perezosa”. Así que tuve que buscarle la vuelta a todo eso. La impresión digital y la tela me permitieron alejarme de todo eso y existir en otro lugar que hacía referencia a la pintura.  Yale me encantó y a la vez me traumatizó. 

Sentimientos encontrados, la verdad. Necesitan un grupo más diverso de profesores permanentes.

Como la mayoría de las instituciones de arte... en este país.

Sí, pero tengo la esperanza de que es nuestro turno. 

El diálogo con el arte afroamericano me abrió las puertas para hablar de mi experiencia Dominico-Americana en un lugar como Yale. Así que espero que en el futuro veamos más artistas dominicanos. 

La cosa es que en el arte roncamos por mucho tiempo. En México, por ejemplo, todo estaba bien archivado y fue cosa de un momento. Sabemos de Diego, sabemos de Frida, conocemos esos íconos. 

Por otro lado, nosotros éramos como invisibles. Sin mencionar que nuestro arte reproducido como souvenir para turistas no ayuda. 

Yo digo que si un dominicano quiere saber cómo es el mundo del arte en NY tiene que venir aquí y empezar desde los estudios secundarios. Porque si se trasladan aquí como una “sensación internacional” no van a entender nada de lo que estoy diciendo.

¡Pero, espera! ¡A Diego y a Frida los vendieron aquí como una sensación internacional!

Jajaja.

No, yo creo que la cuestión del arte dominicano es más compleja que eso pero, ¿sabes que ahora hay un montón de iniciativas allá?

¡Oh, sí lo sé! Sólo digo que ... mira, una vez un artista burgués que tenía una exhibición en una galería en RD me preguntó por qué estaba todavía tratando de ser famosa en NY si yo estaba en Yale, etc.  

Yo me quedé como, espérate, tú no sabes cómo funcionan la cosa en NY. Porque en RD él es rico, él fue a una escuela de arte, sus padres conocen gente importante, está bien conectado y le hacen una expo en un lugar chic.  Lol. 

O algo por el estilo. Y entonces él consigue un premio o dos y entonces alguien le recomienda inscribirse en una feria de arte en París.

Y luego de París este tipo viene a Nueva York y la gente quiere decirme que es la próxima gran cosa. ¡Así se lo expliqué en su cara! 

Bueno, eso es simplemente cómo funciona un sistema de privilegios, ¿no ocurre en todas partes?

Sí, supongo. Te puedo decir un par de personas aquí con exhibiciones en Chelsea ahora mismo cuyas mamitas conocen a todo el mundo.  

Y me temo que la gente en E.E.U.U., especialmente en NY, ignoran ese sistema. Porque para ellos ustedes son todos gente pobre de la isla donde van de vacaciones. Y nada que ver.

Aquí venimos en todas las formas y estatus migratorios y algunos tienen padres ricosbien conectados en la política. No me gustaría que la narrativa de personas como tú se asfixiara. La no-elite, quiero decir.

Sí, he tenido dificultades al tratar de explicar nuestra diversidad a la gente en NY. Aquí es tan blanco y negro. Nuestra idea de raza e identidad es muy diferente a la estadounidense. Como estas palabras intraducibles de las que hablábamos, que existen en un idioma, que son un concepto importante para un grupo de personas hasta el punto de que han acumulado significado durante años, y que, cuando se quieren traducir, ¡tienes que escribir toda una tesis para explicarlas! Creo que esa es una buena metáfora para todo esto.

Sí, es por eso que no pinto realista, aunque pueda. Soy buena en eso, tengo la habilidad. Pero está ligado a una historia tan específica que te silencia. 

Oh, nunca lo vi de esa forma.

Existe una complejidad en lo innombrable. Hemos nombrado todo, pero me interesan nuestros fallos técnicos.


Para ver más del trabajo de Lucía Hierro:
www.luciahierro.com